El pasado 4 de junio
conocimos la intención de la multinacional danesa Vestas de deslocalizar 3 de
sus 4 líneas de producción de León y trasladarlas a China. Pese a los intentos
de la representación de los trabajadores y trabajadoras, la empresa se mantiene
inamovible en su decisión. El Comité de Empresa estima que aproximadamente 180
trabajadores temporales y un buen porcentaje de los 390 indefinidos perderán
los puestos desde este mes de julio. Los objetivos de esta medida son claros, y
no son otros que lograr unos mayores beneficios para la empresa aprovechándose
de las condiciones laborales que hay en el país asiático. Esta situación pone
de manifiesto una vez más de cómo la provincia de León no tiene ningún futuro
dentro de este modelo económico. La industria leonesa se muere y los ejemplos
son claros: la minería, Everest, Miguélez y ahora Vestas.
Las instituciones
parecen mirar a otro lado, ya que mientras nos desmantelan el tejido productivo
leonés, lo único que le importa al Ayuntamiento de la capital es una campaña de apoyo a los
empresarios de la hostelería que se lucran a costa de la explotación de
camareros, camareras y resto de personal de la hostelería. Ante este panorama,
no es de extrañar que la provincia de León encabecemos la lista de provincias
con mayor pérdida poblacional de 2017.
Desde el Partido y la
Juventud Comunista queremos hacer un llamamiento a la solidaridad al conjunto
de la clase trabajadora leonesa. Es momento de luchar, junto con los compañeros
y compañeras de Vestas, para evitar las deslocalizaciones y la pérdida de los
puestos de trabajo, tan necesarios para nuestra provincia. La plantilla de
Vestas ya mostró en el año 2013 como, si la plantilla lucha unida, se le puede
plantar cara a las medidas de la empresa y defender los puestos de trabajo.
Porque esto no se trata
de defender únicamente a un grupo de trabajadores, esto se trata de defender el
futuro de la provincia de León y la conjunto de la clase trabajadora leonesa.
¡Viva
la lucha de la clase obrera!