Desde el PCE de El Bierzo
denuncian que el acuerdo permite la entrada masiva de productos
agroalimentarios que no cumplen los estándares sanitarios, medioambientales y
laborales exigidos a los productores europeos, generando una competencia
desleal que golpea directamente a agricultores y ganaderos de la comarca. Una
situación que se suma a décadas de abandono institucional, pérdida de
rentabilidad, falta de relevo generacional y despoblación rural.
La secretaria política del PCE de El
Bierzo, Isabel Maroto, señala que “el acuerdo UE–Mercosur es un nuevo
episodio de una política comercial neoliberal que sacrifica al campo para
beneficiar a las grandes empresas. Se nos exige producir con normas cada vez
más estrictas mientras se importan alimentos producidos sin garantías, poniendo
en riesgo el empleo, la salud pública y el territorio”.
El PCE de El Bierzo coincide con
las nueve organizaciones representativas del sector primario berciano
—Asociación Berciana de Agricultores, ASAJA, UGAL-UPA, UCALE-COAG, UCCL,
Asociación Leonesa de Apicultores, D.O. Bierzo, Comercial Fruticultores del
Bierzo S. Coop. y Central Hortofrutícola del Bierzo S. Coop.— en que este
tratado profundiza en un modelo agroindustrial que expulsa al pequeño y mediano
productor, debilita la soberanía alimentaria y convierte al campo en moneda de
cambio en negociaciones internacionales. “No es un problema entre agricultores
del norte y del sur”, subraya Maroto, “es un conflicto entre la agricultura
social y profesional y las multinacionales que controlan las cadenas globales
de producción y distribución”.
Además, el PCE de El Bierzo
advierte de que el acuerdo refuerza un modelo extractivista y neocolonial que
expolia los recursos naturales de los países sudamericanos, fomenta la
deforestación, incrementa el uso de pesticidas prohibidos en la UE y agrava el
cambio climático, mientras en Europa se destruye tejido productivo y se
encarecen los alimentos.
Desde el Partido Comunista de España de
El Bierzo respaldan la decisión del Grupo de la Izquierda en el
Parlamento Europeo de recurrir el acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la
Unión Europea y denuncian los intentos de esquivar el control democrático de
los parlamentos nacionales mediante una aplicación provisional del tratado.
Frente a este modelo, el PCE de El Bierzo
defiende una alternativa basada en la soberanía alimentaria, la planificación
pública del sector agrario, el apoyo decidido a la producción local y de
cercanía, la cooperativización, la reindustrialización agroalimentaria en la
comarca y la creación de empresas de transformación que permitan dejar atrás la
venta a granel y fijar empleo y población en el medio rural.
“Defender el campo berciano no es una utopía”,
concluye Isabel Maroto, “es una cuestión de voluntad política. Apostar por la
agricultura social, por la industria agroalimentaria de proximidad y por el
trabajo digno es la única vía para garantizar futuro, territorio y alimentación
saludable frente a los intereses especulativos”.
