Te has preguntado alguna vez:
¿Cuántos monumentos se han erigido en Berlín a Adolf
Hitler?
¿Cuántas calles llevan en Roma el nombre de los
jerarcas del fascismo?
¿Cómo es posible que 40 años después de la muerte de
Franco sigan existiendo en nuestra comarca monumentos, símbolos y nombres de
calles vinculadas al régimen?
En el año 2004,
el Congreso de los Diputados, aprobó la retirada “en el plazo más breve posible”
de los símbolos procedentes de la dictadura franquista. Sin embargo, 14 años
después, la realidad es que en la comarca de El Bierzo aun nos podemos
encontrar cruces en homenaje a “los caídos por Dios y por España”, símbolos de
Falange en edificios, calles con nombres de franquistas y multitud de homenajes
a la dictadura. Algo completamente insólito en un sistema democrático.
En España existe
un modelo de impunidad que ha permitido que seamos el único país europeo que no
ha juzgado a los responsables de los crímenes contra la humanidad cometidos en
la dictadura. Mientras, cientos de bercianas y bercianos siguen en las cunetas,
negándoles su condición jurídica de víctimas y su derecho a la verdad, a la
justicia y a la reparación.